Dios se hizo carne
Rev. Dr. Mario E. Rivera Méndez
“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás Su nombre Emmanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” Mateo 1:23
¡Qué maravilla más inconcebible! El Dios eterno, el Creador del cielo y de la tierra, el Todopoderoso, se hizo carne y moró entre nosotros en la persona de Su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. La mente humana jamás podrá entender este maravilloso misterio.
La razón no es suficiente para entender este precioso y maravilloso milagro que sólo se puede entender por la revelación del mismo Dios. Pablo, refiriéndose a las cosas preparadas por Dios dice: “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que Le aman.” I Cor. 2:9. El gran misterio de los misterios se nos ha revelado por medio de la bendita Palabra de Dios a todos los que en verdad Le aman. Está vedada a los inconversos, a los paganos adoradores de imágenes y dioses falsos; pero a todos los que Le aman, Jesucristo nuestro Salvador, es el misterio de todos los tiempos hecho visible a nosotros por la fe. ¡Gloria a Dios! |