Esperanza en Dios
Rev. Dr. Mario E. Rivera Méndez
“En Dios solamente está acallada mi alma; De El viene mi salvación. El solamente es mi Roca y mi salvación; Es mi refugio, no resbalaré mucho.” Salmo 62:1-2.
El Salmista se encuentra en una situación desesperante. Pero, en ese momento, él decide esperar solamente en Dios y exclama: “En Dios solamente está acallada mi alma”. El que se acerca a Dios debe saber que El solamente es Dios, y que es galardonador de los que en El confían. Aprende a esperar en El Señor como el pueblo de Israel esperaba que la nube se moviera. Moverse sin el Señor es moverse sin Su promesa y sin Su presencia. ¿Por qué debemos esperar en el Señor? Por Quien El es: “El solamente es mi Roca y mi salvación”(v.2) Esperar en El como tu Roca es esperar en Su irresistible fortaleza y estabilidad. Sólo el Señor es nuestra fortaleza, nuestro Salvador, nuestro Defensor. ¿Cómo debemos esperar en el Señor? El Salmista nos contesta en el v.5: “Alma mía, en Dios solamente reposa, porque El es mi esperanza”. ¿Cómo debemos esperar en El? Debemos esperar como los que esperan en el cumplimiento de Su promesa, de Su Palabra, y la manifestación de Su poder. Sí, amados, esperemos siempre en el Señor, no importa cuán oscura sea la noche. |